Acupuntura
La acupuntura es un procedimiento técnico que consiste en la inserción de agujas muy finas en la piel en puntos anatómicos precisos del cuerpo. Sus efectos se producen fundamentalmente a través del sistema nervioso, y otros sistemas, como el tejido conectivo.
La medicina china tradicional define la acupuntura como una técnica para equilibrar el flujo de energía o fuerza vital, conocida como «qi» o «chi«, que fluye a través de canales (meridianos) en el cuerpo. Al insertar agujas en puntos específicos en estos meridianos, el flujo de energía se reequilibra.
Por el contrario, en occidente, los puntos de acupuntura se pueden interpretar como lugares para estimular nervios, músculos y tejidos conectivos. Esta estimulación potencia los analgésicos naturales del cuerpo.
No es nunca una alternativa al sistema médico convencional, sino que se considera un tratamiento complementario para la mejora de la calidad de vida de los consultantes.
MECANISMOS DE ACCIÓN
Existe una sólida evidencia científica de la base neurobiológica de la acupuntura en humanos y animales. La acupuntura es capaz de reducir el dolor mediante la manipulación de puntos cercanos al área dolorosa.
Sin embargo, los efectos de puntos localizados a distancia involucran la activación de sistemas de opiáceos endógenos y otros neurotransmisores y neuromoduladores.
La estimulación de los puntos es capaz de liberar diferentes opiáceos endógenos, lo que provoca analgesias a corto o largo plazo.
Estos efectos sobre el sistema nervioso periférico y central tienen un alto poder analgésico y neuromodulador, lo que también favorece la mejoría de los procesos propios de la sensibilización central y periférica asociados al dolor crónico.
El efecto de la acupuntura no se limita a la reducción del dolor. Es capaz de ejercer funciones tan complejas como la modulación del sistema inmune e intervenir en la respuesta inflamatoria sistémica.
Además, hay evidencias que apuntan a que estas respuestas se desencadenan específicamente en regiones correspondientes al tejido conectivo, y conllevan la activación de fibroblastos, con la consecuente cascada de citocinas e interleucinas mediadoras.
Acupuntura facial
Entre los múltiples efectos positivos de la acupuntura facial se encuentra el efecto rejuvenecedor que ejerce sobre la piel del rostro en las líneas de expresión y arrugas, porque:
- Aumenta la producción de colágeno y elastina.
- Mejora el tono muscular.
- Estimula el riego sanguíneo.
El tratamiento facial se completa con un masaje del rostro, cuello, hombros y parte superior del pecho, que potencia los efectos de la acupuntura facial para:
- Reparar la flacidez.
- Reducir las líneas de expresión y arrugas.
Esta técnica tradicional oriental se realiza mediante alternando masajes intensos y suaves con distintos movimientos rítmicos. Se contribuye a la relajación del sistema nervioso, la restauración de la circulación sanguínea y el flujo linfático, y se estimulan y tonifican los músculos faciales.
¿Sabías que...?
La acupuntura no solo alivia el dolor físico, sino que también regula tu sistema nervioso, fortalece tu sistema inmune y mejora tu bienestar emocional. Una herramienta milenaria, avalada por la ciencia, al servicio de tu salud integral.